Libro: “Dialéctica de la Ilustración“ por Horkheimer y Adorno (1944)

Dialectic_of_Enlightenment_(German_edition)

Citaré varias teorías del pensamiento descritas por Daniel Kahneman (2012):
Escopeta mental

“Los juicios ocasionales son voluntarios. Los producimos solo cuando tenemos intención de juzgar algo… Sin embargo, el control sobre los cálculos intencionados está lejos de ser minucioso. A menudo calculamos mucho más de lo que queremos o necesitamos. Llamo a este exceso de cálculo escopeta mental… la intención de efectuar un cálculo atrae otro… la respuesta correcta (prevalece) en medio del conflicto, pero el conflicto con la respuesta irrelevante (perturba) la tarea… la combinación de escopeta mental y correspondencia de intensidades explica que tengamos juicios intuitivos sobre muchas cosas de las que sabemos poco…”.

Heurística

“Voy a ofrecer una sencilla descripción del modo en que generamos opiniones intuitivas sobre asuntos complejos. Cuando no encontramos pronto una respuesta satisfactoria a una pregunta difícil, encontramos una pregunta relacionada más fácil y la respondemos. Llamo a la operación de responder a una pregunta en lugar de otra sustitución. También adopto los siguientes términos: la pregunta original nos pide una evaluación que intentamos hacer; la pregunta heurística es la pregunta más simple que respondemos en su lugar. La definición técnica de heurística nos dice que se trata de un procedimiento sencillo que nos ayuda a encontrar respuestas adecuadas aunque a menudo imperfectas a preguntas difíciles. La palabra tiene la misma raíz que Eureka…. Las heurísticas de que trato… no son elegidas, son una consecuencia de la escopeta mental, del control impreciso que tenemos sobre la puntería de nuestras respuestas a preguntas… no estamos limitados a dar respuestas perfectamente razonadas a preguntas. Hay una alternativa heurística al razonamiento cuidadoso que unas veces da buen resultado y otras veces conduce a serios errores. La escopeta mental hace que resulte fácil generar respuestas prontas a preguntas difíciles sin exigir demasiado al Sistema2 (pensamiento pausado, meditado, esforzado)… el Sistema2 tiene la oportunidad de rechazar esta respuesta intuitiva o de modificarla incorporando otra información. Sin embargo, un Sistema2 perezoso sigue la senda del mínimo esfuerzo y aprueba una respuesta heurística casi sin pararse a considerar si es en verdad apropiada. No nos quedaremos sin saber qué decir, no tendremos que trabajar demasiado, y no notaremos que no hemos respondido a la pregunta que nos han hecho. Por otra parte, no nos daremos cuenta de que la pregunta original era difícil por haber acudido enseguida a nuestra mente una respuesta intuitiva”.

Efecto “WYSIATI” (“Lo que vemos es todo lo que hay”)

“El Sistema1 (pensamiento rápido, automático, intuitivo) se distingue por construir la mejor historia posible que incorpore ideas activadas en el momento, pero no tiene en cuenta (no puede tener en cuenta) la información que no posee.

La medida del éxito del Sistema1 es la coherencia de la historia que se ocupa en crear. La cantidad y la cualidad de los datos en los que la historia se basa son en gran parte irrelevantes. Cuando la información es escasa, cosa que comúnmente ocurre, el Sistema1 opera como una máquina de saltar a las conclusiones… Escogemos la mejor respuesta basada en la muy limitada información disponible, pero adelantamos acontecimientos. La combinación de un Sistema 1 que busca la coherencia y un Sistema2 (pensamiento pausado, meditado, esforzado) perezoso supone que el Sistema2 aprobará muchas creencias intuitivas que reflejan directamente las impresiones generadas por el Sistema 1… invocaré a WYSIATI para poder explicar una larga y variada lista de sesgos en juicios y elecciones, entre muchos otros los siguientes:
– La confianza excesiva: como la regla de WYSIATI implica, ni la cantidad, ni la cualidad de la evidencia cuentan mucho en la confianza subjetiva. La confianza que los individuos tienen en sus creencias depende sobre todo de la cualidad de la historia que pueden contar acerca de lo que ven, aunque lo que ven sea poco. A menudo dejamos de tener en cuenta la posibilidad de que falta la evidencia que podría ser crucial en nuestro juicio; lo que vemos es todo lo que hay. Además, nuestro sistema asociativo tiende a decidirse por un modo coherente de activación y suprime la duda y la ambigüedad.

Según Nisbett y Borgida (c.p. Kahneman, 2012):

“La nula disposición de los sujetos a deducir lo particular de lo general solo la contrarrestaba su disposición a inferir lo general de lo particular” .

Según Kahneman (2012):

“Ni la estadística causal más persuasiva modificará creencias largamente sustentadas o creencias enraizadas en la experiencia personal”.

Conclusiones
Los autores de la “Dialéctica de la Ilustración” tienen una escopeta mental en una mano y una escopeta ideológica en la otra, ambas apuntadas a un espantapájaros, ambas disparando más balas de las que deberían.
Horkheimer y Adorno dicen querernos emancipar, al mismo tiempo que matan el conocimiento y las instituciones que nos dan autonomía.

Supuestamente quieren salvar los ideales de la Ilustración, pues ésta puede desencadenar en el mismo totalitarismo y barbarismo que enfrenta.

El problema es que el proceso es dialéctico y resulta en una incertidumbre que deprava al individuo de su energía, o en la ira, que lo lleva a destruir, en contra de la “estupidez” y en nombre de la “humanidad”, las capacidades que necesita.

Su imaginario, su sentido común, su intuición, secuestrados por la tragedia, encuentran respuestas fáciles a preguntas difíciles. Si la cuestión es: ¿por qué los nazis llegaron al poder? Ellos indagan: ¿cómo la Ilustración produjo el nazismo. Cuando también pudieron preguntar: ¿por qué los regímenes totalitarios cobraron fuerza en el fascismo alemán y en el comunismo soviético sin manifestarse de la misma manera en Inglaterra, EEUU, Francia, etc.? Además está el problema que Horkheimer y Adorno, alérgicos a cualquier técnica positivista, no logran comprobar: ¿cómo es que los nazis fueron perfectamente racionales, hijos del totalitarismo iluminado y no de la facilidad cognitiva, de las trampas de la “intuición” (WYSIATI, heurística, escopeta mental)? ¿Hasta qué punto realmente fue el nazismo “racional” cuando toda la evidencia implica un fallo mental que incluye nulidad en inteligencia emocional?

De acuerdo, olvidemos los avances científicos contemporáneos: ¿por qué nunca comprueban socio-históricamente sus postulados? ¿Por qué no hablan del colapso económico o del remanente de la Primera Guerra Mundial?

¿Dónde están los actores? ¿Dónde están las pruebas fácticas?

¿El abogado defensor puede hablar o todo acusado es culpable antes de que se compruebe lo contrario?

¿O ya no importa verificar porque eso es demasiado positivista?

Establecer una correlación nazismo-progreso-razón, requiere mucho más que las islas de Anselmo presentadas.

Además, esta sustitución es una fuga de escape para el racismo, la xenofobia, y los dogmas arraigados en las costumbres.

Pero ellos admiten su contradicción y defienden su “sentido común” diciendo que no están en contra de la Ilustración, que simplemente están en contra de algunos de sus postulados, pero el estereotipo ya está consumado, la Ilustración es “homogénea” y “uniforme”, la “crítica” se habrá “conformado” con la categoría más simple, la dialéctica nunca alcanzará la totalidad concreta.

Hay que obviar que el nazismo negó sistemáticamente las enseñanzas de la Ilustración. Voltaire “irónicamente” nos habla de tolerancia, de la convivencia entre sectas y de que los errores filosóficos son un beneficio para la libertad de expresión porque nos permiten argumentar, refutar y cultivar.

¿Que Voltaire no fue un genio?

Entonces hay que negar que el progreso implica la mejora del saber, que la obra de Horkheimer y Adorno, es un acto de progreso.

Además: ¿no es cierto que dentro de la misma filosofía siempre hubo críticas que los nuevos críticos llamaron “apologías” por no someterse a su paradigma? ¡Qué totalitario!

Según ellos: ¿qué debe hacer la crítica? ¿Disparar? ¿De qué forma: precisa o imprecisa? ¿O debe auscultar la civilización como diría Víctor Hugo? El “progreso” de ese romántico, era humano. Su promesa, la sociedad. Su crítica, para mejorar. Jean Valjean es responsabilidad individual y colectiva.

Tocqueville, por otro lado, influenciado por Rousseau y Montesquieu, nos ofrece un tratado extenso y profundo hacia la libertad y la condición de igualdad, que los nazis ignoraron por completo, e incluso las ambivalencias reconocidas por el mismo autor, nos ofrecen formas de entrar y salir de ellas, mucho mejor que la parálisis provocada por Horkheimer y Adorno.

Hijos de Nietzsche y de Marx, lobos solitarios, enemigos del rebaño, es cierto que apuntan, al tiempo que escopetean.

Cuando el criticismo tiene una mentalidad militar, no critica, acribilla, da 1 paso hacia adelante y 2 para atrás. Y estamos cansados de eso.

Si Venezuela necesita un criticismo, pues que sea un Nuevo Criticismo, o que se siga viendo en el reflejo de la Dialéctica del Socialismo del Siglo XXI, ¿o es injusto atribuirle todo esto a Horkheimer y Adorno?

Otras referencias:

Kahneman, D. (2010). Pensar rápido, pensar despacio. Editorial Debate.

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